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sábado, 6 de marzo de 2010

CULTURA CIENTIFICA Y DESARROLLO: LA ELECTIVA COMPLEMENTARIA

Hola estudiantes, esta primera parte referida a la generalización del espacio, nos invita a desarrollar el pensamiento crítico, a aprender a aprender y aprender a leer la ciencia. Actividades y competencias que las tenemos un poco descuidadas. De modo que siguiendo el orden del programa, quiero que comiencen el curso pensando y construyendo ideas sobre el primer capítulo: EL CONOCIMIENTO PERTINENTE.

Las siguientes son introducciones a esta temática. Nuestro referente numero uno es el Dr Edgar Morin. En la parte final se encuentra un enlace a comentarios, hacer CLIK realizar su comentario. Este se cierra el viernes 12. Sugiero al grupo de estudiantes, consultar la dirección que se encuentra en hipervinculo al margen derecho.



1. Una educación que cure la ceguera del conocimiento.

Todo conocimiento conlleva el riesgo del error y de la ilusión. La educación del futuro debe contar siempre con esa posibilidad. El conocimiento humano es frágil y está expuesto a alucinaciones, a errores de percepción o de juicio, a perturbaciones y ruidos, a la influencia distorsionadora de los afectos, al imprinting de la propia cultura, al conformismo, a la selección meramente sociológica de nuestras ideas, etc.

Se podría pensar, por ejemplo que, despojando de afecto todo conocimiento, eliminamos el riesgo de error. Es cierto que el odio, la amistad o el amor pueden enceguecernos, pero también es cierto que el desarrollo de la inteligencia es inseparable del de la afectividad. La afectividad puede oscurecer el conocimiento pero también puede fortalecerlo.

Se podría también creer que el conocimiento científico garantiza la detección de errores y milita contra la ilusión perceptiva. Pero ninguna teoría científica está inmunizada para siempre contra el error. Incluso hay teorías y doctrinas que protegen con apariencia intelectual sus propios errores.

La primera e ineludible tarea de la educación es enseñar un conocimiento capaz de criticar el propio conocimiento. Debemos enseñar a evitar la doble enajenación: la de nuestra mente por sus ideas y la de las propias ideas por nuestra mente. "Los dioses se nutren de nuestras ideas sobre Dios, pero inmediatamente se tornan despiadadamente exigentes". La búsqueda de la verdad exige reflexibilidad, crítica y corrección de errores. Pero, además, necesitamos una cierta convivencialidad con nuestras ideas y con nuestros mitos. El primer objetivo de la educación del futuro será dotar a los alumnos de la capacidad para detectar y subsanar los errores e ilusiones del conocimiento y, al mismo tiempo, enseñarles a convivir con sus ideas, sin ser destruidos por ellas.



2. Una educación que garantice el conocimiento pertinente.

Ante el aluvión de informaciones es necesario discernir cuáles son las informaciones clave. Ante el número ingente de problemas es necesario diferenciar los que son problemas clave. Pero, ¿cómo seleccionar la información, los problemas y los significados pertinentes? Sin duda, desvelando el contexto, lo global, lo multidimensional y la interacción compleja.

Como consecuencia, la educación debe promover una "inteligencia general" apta para referirse al contexto, a lo global, a lo multidimensional y a la interacción compleja de los elementos. Esta inteligencia general se construye a partir de los conocimientos existentes y de la crítica de los mismos. Su configuración fundamental es la capacidad de plantear y de resolver problemas.

Para ello, la inteligencia utiliza y combina todas las habilidades particulares. El conocimiento pertinente es siempre y al mismo tiempo general y particular. En este punto, Morin introdujo una "pertinente" distinción entre la racionalización (construcción mental que sólo atiende a lo general) y la racionalidad, que atiende simultáneamente a lo general y a lo particular.

Ante el aluvión de informaciones es necesario discernir cuáles son las informaciones clave. Ante el número ingente de problemas es necesario diferenciar los que son problemas clave. Pero, ¿cómo seleccionar la información, los problemas y los significados pertinentes? Sin duda, desvelando el contexto, lo global, lo multidimensional y la interacción compleja.

Como consecuencia, la educación debe promover una "inteligencia general" apta para referirse al contexto, a lo global, a lo multidimensional y a la interacción compleja de los elementos. Esta inteligencia general se construye a partir de los conocimientos existentes y de la crítica de los mismos. Su configuración fundamental es la capacidad de plantear y de resolver problemas.

Para ello, la inteligencia utiliza y combina todas las habilidades particulares. El conocimiento pertinente es siempre y al mismo tiempo general y particular. En este punto, Morin introdujo una "pertinente" distinción entre la racionalización (construcción mental que sólo atiende a lo general) y la racionalidad, que atiende simultáneamente a lo general y a lo particular.

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Referencia: http://mayeuticaeducativa.idoneos.com/index.php
Fotografia 1: www.iesgrancapitan.org/ticagora/?m=200801&paged=2

viernes, 30 de octubre de 2009

CULTURA CIENTIFICA Y DESARROLLO

Apredender a pensar científicamente



Quizá una de las grandes dificultades de la educación actual es enseñar a pensar y aprender a pensar científicamente. La pregunta que surge en las aulas de clase es: ¿por qué lo científico es una cosa rara para los estudiantes? Los maestros afanados en planear contenidos y transferirlos a una agenda, estamos olvidando el habito de pensar científicamente con los estudiantes.

Pensar científicamente es un ejercicio cognitivo que desarrolla todo ser humano.
El pensamiento científico generalmente está ligado a la observación de todo, a la investigación, a la exploración y en especial a la problematización. Según estudios sobre el cerebro, todo ser humano puede tener una mente científica. Es decir, cada ser humanos es capaz de formular preguntas, observar y formular hipótesis sobre su propio entorno, mundo o realidad de vida. Además, somos capaces de estar en continua experimentación para lograr comprobar lo observado o lo que hemos formulado como pregunta.

Algunos expertos en pensamiento científico utilizan herramientas más sofisticada creadas por ellos mismos, para descubrir más a fondo lo que el ojo humano o la mente, no es capaz de percibir o descubrir. A la vez, llegar a ser escépticos sobre lo que es posible conocer y pensar, y/o dogmáticos sobre las posturas que busquemos resolver sobre la vida y el mundo.

De este modo, pensar científicamente es llevar a cabo una búsqueda sistemática del conocimiento; reunir información objetiva y subjetiva, cotejar las hipótesis con las teorías aceptadas actualmente por la comunidad científica y, si se oponen, al menos saberlo y dejarlo manifiesto para seguir elaborando nuevas preguntas. Esa es la lógica del pensamiento científico.

Al respecto, dos experiencias significativas que se vienen desarrollando en el Instituto Tecnológico del Putumayo son: El Desafío de Jóvenes Investigadores y la asignatura "Cultura científica y Desarrollo. La primera genera competencias investigativas y la segunda propueve el pensamiento científico en los educandos. Esta segunda experiencia parte de la estrategia CINE FORMATIVO.



¿En qué consiste? en observar películas relacionadas con el desarrollo del pensamiento científico; algunas son películas de ciencia ficción, otras se refieren a casos de la vida real que han sido llevadas al cine. En todo caso, los temas de las películas se refiere a los lenguajes científicos, a experimentos, a desarrollo de la imaginación, a la creatividad, al asombro, etc.

El objetivo radica en observar la película y provocar la argumentación en el aula, a la vez, conducir a la formulación de preguntas y el desarrollo de procesos investigativos. Esto lleva a los estudiantes a motivarse por la película, escribir sobre los argumentos de la película y proponer ideas generadoras de actitudes nuevas frente a la ciencia, la investigación y al conocimiento científico.

Precisamente, durante el mes de octubre se proyectaron dos películas: la primera, "Mente Brillante y la segunda Igor o El jovencito Frankenstein”. Esta última, es una película de dibujos animados dirigida por Anthony Leondis. La historia de esta película se desarrolla en Malaria, un lugar extraño manejado por científicos. Igor es el ayudante del Dr. Glickenstein y compañero de aventura de Brain, un cerebro que se encuentra dentro de un frasco. En esta ciudad todos los jorobados tiene la poco fortuna de ser encasillados, en este caso se convierten en un “Igors”, y son inmediatamente transalados a una ‘escuela’ para ellos. Aquí 13 sabios y locos científicos les enseñarán los rincones más oscuros de la ciencia con el fin de ganar en la Feria de Cienca Malinga Anual.

Observe la película y conversamos:



TAREA PARA LOS ESTUDIATES DE CULTURA CIENTIFICA

Quiero dejar unas cuantas preguntas para mis estudiantes que estan aprendiendo a pensar cientÍficamente.

¿Mis profesores muchas veces me hacen ver como el personaje de la película, como un Igor?

¿Vivo en un mundo oscuro y tormentoso dominado por fuerzas extrañas internas o externas?

¿Me gustaria desarrollar ideas científicas pero me faltan las preguntas y los argumentos porque la educación que recibo no me enseña a pensar?

¿Existen científicos locos que han creado un mundo raro y extraño al que estoy acostubrado a observar todos los dias y esto no me preocupa?

¿La ciencia que el hombre ha creado es buena o mala?

¿Qué invento bueno o malo me gustaria crear para "bajar la planca" y romper los esquemas del mundo?


Estas preguntas deben comentarse como parte del proceso evaluativo.