miércoles, 14 de septiembre de 2016

LA POLÍTICA DE EXCELENCIA EDUCATIVA DE LA UNIVERSIDAD MARIANA

Hola estimados estudiantes. 

Esta clase se centra en mirar unos vídeos que he seleccionado para Ustedes. Partimos de la idea de aprender desde diferentes escenarios. El aula no es el único lugar de la universidad para aprender o formarse como un sujeto universitario. La universidad he dicho es un multicampo de aprendizajes, un ligar de pluralidades, encuentros y desencuentros. En algún momento tendré la oportunidad de trabaja en clases invertidas. Quizá mas adelante otros profesores les propongan las aulas virtuales de aprendizaje y su proceso formativo se mueva bajo otros planos y lugares curriculares.

Yo les ofrezco este blogs que permite entre otros usos, revisar información, enlazar documentos, videos y materiales; también actuar en calidad de comentador. El blogs es una libro del web 2.0 que tiene su contenido explicito e interactivo.

Comencemos con esta clase.

Primero un mensaje de  amor y amistad



Quiero decirles con la canción que Su amistad me hace bien y que aspiro hasta el final del curso no solo ser el docente,  sino también, una persona con la cual pueden aprender de la amistad, los valores y el compromiso con la universidad. La amistad es sin duda un valor que debe mantener en la vida y llevarse en el corazón. Por eso les digo, su amistad me hace bien, también me hace bien su responsabildiad, estudio y dedicación. Los felicito por ello y sigamos adelante.

Segundo nos vamos a implicar con el vídeo Institucional para contextualizar el tema:



Aprender de la universidad sobre el ¿Que hace?, ¿Cómo lo hace? y ¿Para que lo hace? nos sitúa como sujetos universitarios responsables de un misión y a la vez como corresponsables de su apropiación y difusión. Conocer la misión de la universidad es identificarse con el proyecto personal, es decir con la misión personales

"Muchas veces hemos escuchado o visto colgados por algunos lugares de nuestra universidad, algunos cuadros que enuncian la misión y visión del lugar donde laboro o estudio; pasamos día tras días y no nos detenemos a leerlas, ¿para qué?, las prisas nos ganan, el tiempo contado para llegar a nuestra aula y mil cosas más, pero creánme, ¡vale la pena!, si no tenemos la menor idea, conocemos sólo una parte de ellas o sólo hemos escuchado algo al respecto, no podemos saber si realmente somos parte activa de esos enunciados, si estamos caminando y aportando para el logro de esa misión y visión, en ellas, se enuncian lo que como institución se quiere reflejar, demostrar y ser en el presente y en el futuro y deben ser el punto de partida de nuestra labor como estudiantes y docentes, antes de una planeación, antes de manejar mil recursos tecnológicos y antes de muchas cosas, es necesario que tengas claro qué es lo que la escuela requiere de tí. Te invito a detenerte en ese pasillo, leer y reflexionar qué tanto estás contribuyendo para que sean una realidad.

Pregunta: ¿Por que es importante identificarnos con la misión,visión y proyecto educativo de la universidad? 

Puedes dejar tus comentarios  para saber tu puntos de vista y a la vez para saber que esperas de este proceso formativo que hace la universidad a través de sus curso institucionales

Tercero :  Comprender el tema de la excelencia académica. Revisemos el siguiente material: Haz clik en la dirección de la Universidad de Costarica

http://www.oplau.ucr.ac.cr/phocadownload/plan_estrategico/Exc.Acad._FloraSalas.pdf

Esta definiciones son de otras universidad pero nos sirven para identificar varios aspectos o interrogantes como:

¿Qué es

¿Que aspectos involucra?

¿Que otros aspectos incluye?

¿En que documentos se incluye?

Realice sus comentarios al final de esta reflexión. El profesor revisar la entrada de estudiantes . 

Las preguntas:

¿Tiene la universidad Mariana un documento donde se incluya la política de  excelencia educativa?
¿A quien le puedo preguntar?

Realice sus comentarios al final de esta reflexión. El profesor revisar la entrada de estudiantes 

Revisemos otra definición de Excelencia académica de otra universidad en Colombia

https://www.ufm.edu/images/d/d5/Excelencia.pdf


Miremos que la definición de excelencia, incluye otros aspecto como: Misión, el docente, los estudiantes, los proceso y procedimiento, la infraestructura, la oferta educativa, etc.

Como entiende la excelencia académica un País como Finlandia que cambio su modelo educativo. ¿Que es lo que propone para llegar a ser excelentes en educación o en lo académico?

Revisemos el siguiente video sobre la excelencia en otro país...




Que podemos decir sobre este cambio de mentalidad y búsqueda de la excelencia? Realice sus comentarios. No se preocupe si no los puede observar. El profesor va recibiendo uno a uno en el correo y en el blogs de manera interna. Lastimosamente no podemos actuar en esta herramienta de forma sisncrónica pero el profesor mira los comentarios.

Pasemos ahora a mirar le vídeo de ¿cómo entiende le Ministerio de Educación Nacional la excelencia académica'



En conclusión: como entendemos la excelencia académica?

Revisemos el siguiente vídeo:


Can base en los anteriores recursos vamos a buscar información posible que nos lleve a  identificar la política de excelencia de la Universidad Mariana, a buscar algunos documentos que registren esta información. Puede ser la misión Institucional, el proyecto educativo o  el plan de desarrollo. También se puede hacer consultas a informantes claves (el decano, el coordinador del programa, un docente del campo, etc)

Consulta estas fuentes en la siguiente dirección:

http://www.umariana.edu.co/documentos-institucionales.html

Con estas fuentes secudarias y las primarias que definan puede entrar al trabajar el taller.


Taller grupal

Invito a mis estudiantes  a realizar un vídeo casero sobre las preguntas:

¿Que es la excelencia educativa o académica  para la universidad Mariana?

Esta tarea puede ser elaborada entre cuatro estudiantes. El vídeo que elaboren debe subirse a Youtube y enviar el link al correo del profesor para que lo pueda administrar y subir a este blogs.

El vídeo no debe pasar de los dos minutos,

Los estudiantes se pueden organizar en grupos de cuatro estudiantes.

La tarea se entregara  enviando al correo del profesor el link

El profesor Héctor realizará la realimentación en clase y comentará la introducción a la segunda unidad sombre el pensar en la universidad  y sus sistemas de pensamiento

Conclusión

Estimados estudiantes pasaron las dos horas y hemos terminado esta unidad sobre la universidad, nos falta ciertamente mucho por conocer pero aspiro en el trascurso del semestre a compartir otras experiencias. La universidad se conoce cuando se comprometen afectos y preguntas. Bien decía el profesor  Silvio  Sanchez, cuando fue rector de la Universidad de Nariño y que ahora esta en el cielo conversando de filosofía con Dios: 

La Universidad como un lugar de pensamiento, de construcción de conocimiento y de preguntas en movimiento, implica procesos continuos de investigación, docencia y proyección, que deben ser estudiados críticamente en su pertinencia.El mundo de hoy que exige pensar con autonomía y participar en la globalización desde sus propias potencialidades, la Universidad, como parte consustancial de la región debe reconocer en ésta el criterio de validación de su conocimiento y de su razón de ser. Desde las artes, las ciencias, las humanidades y los saberes, nuestra Universidad está llamada a ofrecer una reflexión teórica permanente que sirva de base para proponer modelos alternativos de desarrollo para la superación de los precarios indicadores de crecimiento del Departamento de Nariño y la eliminación de múltiples factores, entre ellos los de violencia que inciden sobre la estructura económica, social y política de Colombia. 

Felicidades

LA POLÍTICA DE EXCELENCIA EDUCATIVA DE LA UNIVERSIDAD MARIANA

Hola estimados estudiantes. Clase del 23 de Septiembre

Esta clase se centra en mirar unos vídeos que he seleccionado para Ustedes. Partimos de la idea de aprender desde diferentes escenarios. El aula no es el único lugar de la universidad para aprender o formarse como un sujeto universitario. La universidad he dicho es un multicampo de aprendizajes, un ligar de pluralidades, encuentros y desencuentros. En algún momento tendré la oportunidad de trabaja en clases invertidas. Quizá mas adelante otros profesores les propongan las aulas virtuales de aprendizaje y su proceso formativo se mueva bajo otros planos y lugares curriculares.

Yo les ofrezco este blogs que permite entre otros usos, revisar información, enlazar documentos, videos y materiales; también actuar en calidad de comentador. El blogs es una libro del web 2.0 que tiene su contenido explicito e interactivo.

Comencemos con esta clase.

Primero un mensaje de  amor y amistad



Quiero decirles con la canción que Su amistad me hace bien y que aspiro hasta el final del curso no solo ser el docente,  sino también, una persona con la cual pueden aprender de la amistad, los valores y el compromiso con la universidad. La amistad es sin duda un valor que debe mantener en la vida y llevarse en el corazón. Por eso les digo, su amistad me hace bien, también me hace bien su responsabildiad, estudio y dedicación. Los felicito por ello y sigamos adelante.

Segundo nos vamos a implicar con el vídeo Institucional para contextualizar el tema:



Aprender de la universidad sobre el ¿Que hace?, ¿Cómo lo hace? y ¿Para que lo hace? nos sitúa como sujetos universitarios responsables de un misión y a la vez como corresponsables de su apropiación y difusión. Conocer la misión de la universidad es identificarse con el proyecto personal, es decir con la misión personales

"Muchas veces hemos escuchado o visto colgados por algunos lugares de nuestra universidad, algunos cuadros que enuncian la misión y visión del lugar donde laboro o estudio; pasamos día tras días y no nos detenemos a leerlas, ¿para qué?, las prisas nos ganan, el tiempo contado para llegar a nuestra aula y mil cosas más, pero creánme, ¡vale la pena!, si no tenemos la menor idea, conocemos sólo una parte de ellas o sólo hemos escuchado algo al respecto, no podemos saber si realmente somos parte activa de esos enunciados, si estamos caminando y aportando para el logro de esa misión y visión, en ellas, se enuncian lo que como institución se quiere reflejar, demostrar y ser en el presente y en el futuro y deben ser el punto de partida de nuestra labor como estudiantes y docentes, antes de una planeación, antes de manejar mil recursos tecnológicos y antes de muchas cosas, es necesario que tengas claro qué es lo que la escuela requiere de tí. Te invito a detenerte en ese pasillo, leer y reflexionar qué tanto estás contribuyendo para que sean una realidad.

Pregunta: ¿Por que es importante identificarnos con la misión,visión y proyecto educativo de la universidad? 

Puedes dejar tus comentarios  para saber tu puntos de vista y a la vez para saber que esperas de este proceso formativo que hace la universidad a través de sus curso institucionales

Tercero :  Comprender el tema de la excelencia académica. Revisemos el siguiente material: Haz clik en la dirección de la Universidad de Costarica

http://www.oplau.ucr.ac.cr/phocadownload/plan_estrategico/Exc.Acad._FloraSalas.pdf

Esta definiciones son de otras universidad pero nos sirven para identificar varios aspectos o interrogantes como:

¿Qué es

¿Que aspectos involucra?

¿Que otros aspectos incluye?

¿En que documentos se incluye?

Realice sus comentarios al final de esta reflexión. El profesor revisar la entrada de estudiantes el 23 de septiembre hasta las 12 de la noche. 

Las preguntas:

¿Tiene la universidad Mariana un documento donde se incluya la política de  excelencia educativa?
¿A quien le puedo preguntar?

Realice sus comentarios al final de esta reflexión. El profesor revisar la entrada de estudiantes el 23 de septiembre hasta las 12 de la noche. 

Revisemos otra definición de Excelencia académica de otra universidad en Colombia

https://www.ufm.edu/images/d/d5/Excelencia.pdf


Miremos que la definición de excelencia, incluye otros aspecto como: Misión, el docente, los estudiantes, los proceso y procedimiento, la infraestructura, la oferta educativa, etc.

Como entiende la excelencia académica un País como Finlandia que cambio su modelo educativo. ¿Que es lo que propone para llegar a ser excelentes en educación o en lo académico?

Revisemos el siguiente video sobre la excelencia en otro país...




Que podemos decir sobre este cambio de mentalidad y búsqueda de la excelencia? Realice sus comentarios. No se preocupe si no los puede observar. El profesor va recibiendo uno a uno en el correo y en el blogs de manera interna. Lastimosamente no podemos actuar en esta herramienta de forma sisncrónica pero el profesor mira los comentarios.

Pasemos ahora a mirar le vídeo de ¿cómo entiende le Ministerio de Educación Nacional la excelencia académica'



En conclusión: como entendemos la excelencia académica?

Revisemos el siguiente vídeo:


Can base en los anteriores recursos vamos a buscar información posible que nos lleve a  identificar la política de excelencia de la Universidad Mariana, a buscar algunos documentos que registren esta información. Puede ser la misión Institucional, el proyecto educativo o  el plan de desarrollo. También se puede hacer consultas a informantes claves (el decano, el coordinador del programa, un docente del campo, etc)

Consulta estas fuentes en la siguiente dirección:

http://www.umariana.edu.co/documentos-institucionales.html

Con estas fuentes secudarias y las primarias que definan puede entrar al trabajar el taller.


Taller grupal

Invito a mis estudiantes  de Contaduría Pública a realizar un vídeo casero sobre las preguntas:

¿Que es la excelencia educativa o académica  para la universidad Mariana?

Esta tarea puede ser elaborada entre cuatro estudiantes. El vídeo que elaboren debe subirse a Youtube y enviar el link al correo del profesor para que lo pueda administrar y subir a este blogs.

El vídeo no debe pasar de los dos minutos,

Los estudiantes se pueden organizar en grupos de cuatro estudiantes.

La tarea se entregara para el 29 de septiembre enviando al correo del profesor el link

El 30 de septiembre los estudiantes deben volver a consultar el blogs para revisar los vídeos que ha colgado el profesor. 

El profesor Héctor realizará la realimentación en clase del 30 de septiembre comentará la introducción a la segunda unidad sombre el pensar en la universidad  y sus sistemas de pensamiento

Conclusión

Estimados estudiantes pasaron las dos horas y hemos terminado esta unidad sobre la universidad, nos falta ciertamente mucho por conocer pero aspiro en el trascurso del semestre a compartir otras experiencias. La universidad se conoce cuando se comprometen afectos y preguntas. Bien decía el profesor  Silvio  Sanchez, cuando fue rector de la Universidad de Nariño y que ahora esta en el cielo conversando de filosofía con Dios: 

La Universidad como un lugar de pensamiento, de construcción de conocimiento y de preguntas en movimiento, implica procesos continuos de investigación, docencia y proyección, que deben ser estudiados críticamente en su pertinencia.El mundo de hoy que exige pensar con autonomía y participar en la globalización desde sus propias potencialidades, la Universidad, como parte consustancial de la región debe reconocer en ésta el criterio de validación de su conocimiento y de su razón de ser. Desde las artes, las ciencias, las humanidades y los saberes, nuestra Universidad está llamada a ofrecer una reflexión teórica permanente que sirva de base para proponer modelos alternativos de desarrollo para la superación de los precarios indicadores de crecimiento del Departamento de Nariño y la eliminación de múltiples factores, entre ellos los de violencia que inciden sobre la estructura económica, social y política de Colombia. 

Estudiantes, un abrazo y que descansen. El próximo profesor los espera así es que bajen pronto a la universidad, 

Felicidades

lunes, 29 de agosto de 2016

EL SENTIDO HUMANO DE LA FORMACIÓN


Saludos a los estudiantes. 

En esta texto encontramos dos reflexiones importantes que cierran la primera unidad del curso Pensamiento Filosófico. La primera se refiere a la identidad de la Universidad Mariana y la segunda al sentido humano y profesional de la formación. Estos dos textos son fundamentales en el proceso de inducción al conocimiento de la universidad. 

El primer texto esta tomado del Plan de Desarrollo 204-2020 y su notas se refieren al sentido de la identidad y su pertinencia para la los estudiantes que ingresan a la universidad. En este caso, se refiere a lo que los estudiantes deben saber sobre la universidad y sus notas características. El segundo texto, es un fragmento del articulo que será publicado por el Profesor Héctor Trejo Chamorro, en el Modelo Pedagógico de la Universidad. 

Para el lunes 5 de septiembre aparece el texto: la universidad Mariana comprometida con la Excelencia Académica para la transformación social, lema que integral el ser y quehacer de la universidad y su nueva proyección en el tiempo. Sobre estos, los estudiantes deben enviar comentarios hasta el lunes 5 de septiembre. Después de esta fecha, ya no se valoran para el primer corte. Con el profesor, se hará el respectivo refuerzo de las dos temáticas. 

El taller de preguntas está al final de este estos dos temas. Favor remitirse a las preguntas y hacer los comentarios. 

1. Identidad de la Universidad Mariana 

   La Universidad Mariana es una institución de educación superior de naturaleza privada y carácter católico, inspirada en la espiritualidad Franciscana y Mariana, incluyente y con vocación social desde el Evangelio. 

   Como Institución de Educación Superior de inspiración católica, su objetivo es el de garantizar de forma institucional una presencia cristiana en el mundo universitario frente a los grandes problemas de la sociedad y de la cultura. Posee una inspiración cristiana; una reflexión continua a la luz de la fe católica, sobre el conocimiento y la ciencia; la fidelidad al mensaje cristiano tal como es presentado por la Iglesia; y el esfuerzo institucional al servicio del pueblo de Dios y de la familia humana en su itinerario hacia aquel objetivo trascendente que da sentido a la vida[1].

   Su inspiración católica le impulsa a alcanzar sus objetivos como Institución de Educación Superior teniendo presente el esfuerzo por formar una comunidad auténticamente humana, animada por el espíritu de Cristo. La fuente de su unidad deriva de su común consagración a la verdad, de la idéntica visión de la dignidad humana y, en último análisis, de la persona y del mensaje de Cristo que da a la Institución su carácter distintivo[2]. Así, se promueve en la comunidad universitaria, el espíritu de libertad y de caridad, y valores como el respeto recíproco, el diálogo sincero y la tutela de los derechos de cada uno. Sus esfuerzos se encaminan a ayudar a todos sus miembros a alcanzar su plenitud como personas humanas en un ambiente de corresponsabilidad.

    Tal como lo manifiesta la Constitución Apostólica de su Santidad Juan Pablo II Ex Corde Ecclesiae, la Universidad por su inspiración Católica, al estará inmersa como cualquier otra Universidad en la sociedad humana, reconoce que para responder a esta identidad, está llamada, en el ámbito de su competencia, ser instrumento del progreso cultural de las personas y la sociedad. Sus actividades de investigación incluirán, por tanto, el estudio de los graves problemas contemporáneos, tales como, la dignidad de la vida humana, la promoción de la justicia para todos, la calidad de vida personal y familiar, la protección de la naturaleza, la búsqueda de la paz y de la estabilidad política, una distribución más equitativa de los recursos del mundo y un nuevo ordenamiento económico y político que sirva mejor a la comunidad humana a escala global[3].

   “La pastoral universitaria es aquella actividad de la Universidad que ofrece a los miembros de la Comunidad la ocasión de coordinar el estudio académico y las actividades para-académicas con los principios religiosos y morales, integrando de esta manera la vida con la fe […] Como natural expresión de su identidad católica, la comunidad universitaria debe saber encarnar la fe en sus actividades diarias, con momentos significativos para la reflexión y la oración”[4]

    Así, la Universidad concibe la pastoral universitaria como actividad de corresponsabilidad que motiva a la comunidad académica a ser más conscientes de su responsabilidad frente a aquellos que sufren física y espiritualmente; siguiendo el ejemplo de Cristo, su opción será especialmente por los más pobres y los que sufren a causa de las injusticias en el campo económico, social, cultural y religioso. Esta responsabilidad se ejercita, dentro de la comunidad académica, pero encuentra aplicación también fuera de ella[5].

   Por su actuar desde el Evangelio de Jesucristo y la espiritualidad de San Francisco, la Universidad se caracteriza por promover la formación integral de los estudiantes de acuerdo con una concepción cristiana del hombre, de la vida y del mundo; y por prepararlos para participar en la transformación y mejora de la sociedad según los valores Evangélicos. Privilegia la colaboración responsable y la solidaridad inculcando aquellos valores que hacen que la sociedad sea más humana y más justa

    La espiritualidad Franciscana permanece vigente en el contexto sociocultural y de allí la importancia de promover valores como la fraternidad, la cultura de la paz y la convivencia, la cultura ecológica, la humildad, minoridad, justicia y solidaridad, entre otros.

    La Universidad Mariana además, dignifica a la mujer desde María quien es también, lo reconocen los grandes místicos y los Doctores de la Iglesia, “el camino más dulce y amable para llegar a Jesús”. En los grandes misterios de la Fe, la Encarnación y la Redención del mundo a través de Cristo nuestro único Redentor, la Virgen María participa en ellos a título excepcional, de manera que la Iglesia no puede disociarla  tanto en su magisterio  como en la oración.

   El estilo de vida de la Beata María Caridad Brader, inspira la vida institucional en la Universidad Mariana y sus máximas se han convertido en iluminación de su quehacer, especialmente con relación a lo que debe ser la formación de sus estudiantes para sus educadores: “No está en los muchos conocimientos sino en la preparación para la vida, el éxito de la educación” Beata María Caridad Brader.

   Por ser la educación un proceso de dura toda la vida, la educación franciscana intenta infundir alegría en el aprendizaje y un deseo de aprender que permanecerá más allá de los días pasados en la escuela. Más que la formación que les damos, vale la capacidad y el ansia de seguirse formando que sepamos infundirles. Aprender es importante, pero  mucho más importante es desear seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida[6].


2. El ideal de la formación humana institucional

La Universidad Mariana en sus 50 años de fundación ha tenido como criterios fundamentales a partir de los principios, políticas, objetivos y proyecto educativo institucional, el ideal de la formación humana. Este propósito cristalizado en su oferta educativa, ha permitido formar estudiantes de pregrado y posgrado con un alto perfil humano y cristiano, centrado en el desarrollo de valores, cualidades, capacidades, facultades y dinamismos de la  persona, del ciudadano y del profesional competente.

Desde sus inicios, se consideró que la formación humana era la filosofía de vida del Instituto Mariano y la característica esencial para el fortalecimiento del proyecto de vida de los educandos y de la  Comunidad Educativa.  En esencia, el sentido de lo humano y su razón apostólica, como como fundamento de la Universidad Católica, fueron los criterios más significativos para la creación y funcionamiento como Institución de Educación Superior.  En el Estatuto Orgánico del acuerdo 002 de 1978, se muestra que los objetivos de formación del Instituto respecto al compromiso con la formación humana y cristiana fueron:

-“Formar profesionales con base en una sólida filosofía cimentada en valores espirituales del hombre, de acuerdo a su origen divino y su destino eterno.

-“Desarrollar la personalidad integral de los estudiantes por medio de la orientación de su inteligencia y voluntad”. (Estatuto Orgánico, acuerdo 002 de 1978)


Estos objetivos siendo la base axiológica y el sustento teleológico del Instituto Mariano, pasaron a ser también el fundamento y razón de ser de la universidad cuando esta cambio su denominación y fue elevada a la categoría de “Universidad Mariana” en el año de 1983. En el transcurso de los tiempos, la universidad a través de los documentos institucionales, normas y Proyecto Educativo Institucional, ha resaltado de manera profunda el carácter y sentido que tiene la formación humana- franciscana y cristiana, “tanto en el currículo como en el ambiente universitario”. (Proyecto Cultural, 1997, p.10). En este sentido, se emprendieron reformas y propuestas para incluir el componente humano, cristiano axiológico y ciudadano en los currículos de los programas y en las estructuras de la Institución.  

Se resalta la reforma de 1989 sustentada por los docentes del programa de Filosofía y del Área de Humanidades, que introdujeron espacios humanísticos de corte sociológico y antropológico para el fomento de las humanidades; la reforma de 1998 presentada por el Colectivo de Humanidades con la denominación de “Proyecto de Formación Humanística Integral” (Trejo, 2000-2001) que recogió tres componentes definidos en la misión del año 1997, respecto a formar personas, ciudadanos y profesionales; la propuesta del 2002 que resaltó la reestructuración del Área de Formación Institucional donde se incluyó la sub-área de humanidades,  y  la propuesta del 2008 que  introdujo al Plan de desarrollo, una directriz institucional denominada “Formación Humana desde el Evangelio” y que definió un nuevo derrotero en los currículos de los programas y de la universidad con tres ejes: fortalecer lo humano, lo cristiano-franciscano y a la vez, profundizar en los saberes humanísticos, especialmente, los saberes filosóficos, antropológicos y ético-ciudadano.

Este reto abrió los horizontes para “formar personas humana y académicamente competentes” (Plan de Desarrollo, 2006-2012, p.10).  Se consideran importantes estos avances de reforma y proyección, en tanto, los signos de los tiempos, lo acontecimientos nacionales e internacionales, los cambios  y reformas internas, fueron necesarios para poner en marcha un plan de formación que contribuyera con los procesos de formación integral y reconocimiento de la identidad de la universidad.

En este sentido, cada generación de estudiantes ha recibido de la universidad un plan de formación que ha posibilitado llevar acabo la filosofía de la universidad, la misión y los propósitos del Proyecto Educativo Institucional. Quienes han liderado los procesos de la formación humana  en la Universidad Mariana, asumieron como tarea personal y colectiva, el compromiso de  propiciar y fortalecer la dinámica de la enseñanza –aprendizaje centrado en la identidad de la universidad católica, el humanismo cristiano y el ideario franciscano –mariano, impregnado por las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada.  Estos nobles propósitos permitieron desarrollar el sentido de lo humano en los egresados,  su sentido ético y sentido de pertenencia a la universidad católica.

Hay que resaltar el objetivo plasmado en el Estatuto General del año 2002 que en su artículo 6 expresó la necesidad de “Promover procesos de formación integral de acuerdo con los valores humanos y del Evangelio, en una espiritualidad de la comunión eclesial, fortalecida por la espiritualidad de la Congregación de Religiosas Franciscanas de María Inmaculada, que incidan en el perfeccionamiento continuo, personal y profesional de la comunidad universitaria y la comprometan en una acción transformadora para la construcción de una sociedad democrática, justa, pacífica y solidaria” (p.4)

En efecto, para el año 2009 fue publicado el Modelo Pedagógico y con él, un artículo que puntualizó dos procesos fundamentales que caracterizaron la propuesta de formación. a) entender el sentido de la formación humana y b) diferenciarla de formación humanística.  Si bien, lo humano y lo humanístico se entendieron como consustanciales, fue necesario decir que lo humano se enfocaba al desarrollo de las dimensiones de la persona y sus valores; lo humanístico en cambio, asentó más a las ciencias humanas que debían incorporarse en los currículos de los programas por su necesidad epistémica y filosófica.  Un aspecto clave fue entender que las humanidades no eran solo las “clases del saber humanístico” sino procesos de desarrollo integral y de compromiso con la persona, con el ser humano en sus múltiples dimensiones.    Las figuras uno  y dos muestran el sentido de la formación humana proyectada en el modelo pedagógico y sustentada en el artículo de lo modelo pedagógico (Trejo, 2009)


2.1 La formación humana en los documentos institucionales

Para el año 2006, una nueva directriz de orientación institución se formuló en el Reglamento General, buscando cimentar el quehacer de la formación humana. En este caso se decretó en el artículo 3 del marco axiológico que “la Universidad Mariana, desde una pedagogía del amor, el respeto por la persona humana y el intercambio de saberes, forma integralmente hombres y mujeres más humanos, autónomos, auténticos, responsables y justos, comprometidos con la paz, la justicia y la construcción de región y país. (p,3)

El artículo 4 introdujo el sentido pedagógico de la formación para garantizar que “la Universidad, al brindar Educación Superior como servicio público a la sociedad, se compromete con la formación humano - científico - profesional del ser humano, abriéndoles horizontes para aprender a aprender, aprender a crear, aprender a ser, aprender a convivir y aprender a hacer. Al mismo tiempo que forma al ser humano en y para la vida, la Universidad procura servir a la sociedad regional, nacional e internacional en los procesos de conservación y enriquecimiento de su cultura, y la acompaña en sus esfuerzos por el desarrollo con equidad y justicia social. (p.14) Y en el artículo 5 se planteó la necesidad de fortalecer la formación integral en valores donde la Universidad Mariana entendió “la formación integral como una forma de educar, mediante la cual se fomenta el proceso de socialización del educando, se afina su sensibilidad, se desarrollan sus capacidades, habilidades y dominio de interacciones, abriendo su espíritu al pensamiento crítico y a su crecimiento moral”(p.14)

Cabe manifestar que el interés de pensar lo humano y hacerlo explícito en los documentos institucionales, fue una impronta en la universidad. Es decir, fue prioritario entender el sentido de la formación humana como una característica esencial o sello diferenciador (Guerrero, 2015) de la Universidad Mariana. Como fue también  importante reconocer el sentido de lo pastoral, del carisma congregacional y del bienestar institucional que debía proyectarse e interiorizarse en el quehacer educativo de la universidad.  En la misma perspectiva se consideró importante a las humanidades en los currículos y propuestas generadas por el Departamento de Humanidades y la calidad humana y sentido de pertenencia de sus docentes.   En este caso, lo humano y lo humanístico    fueron y serán siempre la continuación de una conversación que a través del tiempo recogerá  mayor relevancia en el ser y quehacer la universidad y del contexto.   

En efecto, en el Proyecto Educativo Institucional del año 2011,  se declaró que la Universidad Mariana “Forma profesionales integrales, humana y académicamente competentes, con responsabilidad social, espíritu crítico y sentido ético, propiciando el diálogo permanente entre fe, ciencia y cultura desde el Evangelio de Jesucristo, la Espiritualidad de San Francisco de Asís, al estilo de vida de la Beata Caridad Brader”. Esta perspectiva misional que tuvo su origen en el plan de desarrollo 2007-2012, llevó a identificar una nueva dinámica de la formación humanística, a considerar elementos y criterios en tornos al quehacer de las humanidades cuya síntesis se concretizó en tres espacios claves de trabajo con los educandos: Formación filosófica, Humanismo Cristiano y Ética. Pero a la vez a considerar otras estrategias para apoyar el sentido de la formación y de la identidad del estudiante mariano. En este caso, el documento PIE (2011), expresó la necesidad de incluir el sentido de lo humano en la dinámica curricular y en la labor Institucional con diferentes estrategias que favorecieron el clima laboral, el bienestar institucional y el sentido pastoral de evangelizar con nuevo ardor, métodos y expresiones. (DNE, 1994, No.20).

En este caso, se concibió una universidad comprometida con una formación humana,  humanística y científica de excelencia, y con el  compromiso de apoyar el proyecto de vida de los educandos y estar atenta de  los cambios generados en la sociedad, a revisar desde miradas y perspectivas, las estructuras y métodos de enseñanza-aprendizaje hasta encontrar un modelo que responda a los nuevos requerimientos.  En efecto, el Plan de Desarrollo 2006-2012 en su capítulo cuarto referido a la proyección institucional, expresó que “teniendo en cuenta la diversidad de aspectos que contemplan las líneas de desarrollo (…) se hace necesario formalizar unas grandes directrices orientadoras. Es así como aparece descrita la directriz tres que se denomina: “Formación humana desde el Evangelio” (p.23),  alusiva a los siguientes aspectos: formación de la persona para ser con el Otro y con los Otros; formación en la pluralidad cultural para la paz y la convivencia, la sensibilidad social y el servicio solidario; formación en ética y derechos humanos; formación para la equidad y la justicia; formación para la criticidad frente a un mundo neoliberal y excluyente; predominio de la cultura de la vida sobre la cultura de la muerte; construcción del proyecto de vida y énfasis en la trascendencia del ser humano.

   Con base en  estos referentes, la formación humana como una directriz institucional,  se constituyó el eje transversal y como tal, en el componente articulador que permitió interrelacionar, las diferentes líneas de desarrollo y directrices, pero ante todo a ser posible la misión institucional en términos de formar profesionales integrales, humana y académicamente competentes, con responsabilidad social, espíritu crítico, propiciando el dialogo permanente entre fe y cultura desde la espiritualidad de San  Francisco de Asís, Evangelio vivo de Jesucristo (…) (p. 16) En este contexto, la directriz como unidad básica de cambio y de mejora de la oferta educativa institucional, se proyectó a través de unos factores claves de éxito que buscaron obtener unos resultados estratégicos institucionales, y que apuntaron en términos cualitativos a formar a una comunidad universitaria  a la “luz de los principios del Evangelio y de la espiritualidad de San Francisco de Asís”; de igual manera a disminuir las problemáticas humanas,  a mejorar la calidad de vida fortaleciendo la formación integral y ante todo han construido comunidad  educativa. 

La directriz institucional, fue un nuevo horizonte de sentido que buscó hacer posible el ideal de la Universidad Mariana, en cuanto universidad Católica. El objetivo misional fue renovar el compromiso con la excelencia académica, lo cual supuso un cambio de mentalidad, ya que el mundo necesitó para la época una universidad dinámica, preparada para enfrentar un escenario de momentos inciertos, problemáticos y contingentes. La Universidad Mariana se integró en este proyecto de formación humana desde el Evangelio, procurando propiciar el crecimiento no sólo intelectual-científico-tecnológico sino fundamentalmente humano y cristiano de sus estudiantes y por ende de la Comunidad Universitaria.

Para ello,  forjó una relación personalizada entre educadores  y educandos. Esta relación se fortaleció a través del contacto y la constante referencia a la realidad local, regional, nacional e internacional. Cabe decir, que la Universidad Mariana no ha sido una Institución cerrada, sino abierta y relacionada con el medio, con el entorno y sus problemáticas. Una Universidad consciente de que su propio éxito se concentre en lo que proyectan ser sus estudiantes y egresados. Por este motivo la misión más importante de la Universidad se centró en la impronta de formar en cada uno una personalidad solidaria, justa, fraterna, capaz de asumir responsabilidades ante el mundo real y concreto.

El sentido de la excelencia humana y académica de la Universidad Mariana, se ha sustentado en una selección rigurosa de los aspirantes a ingresar en las distintas profesiones, un equipamiento físico e informático de última generación, modernos métodos de enseñanza y aprendizaje basados en el enfoque constructivista (Marroquín, 2011) y amplio contacto de los educandos con la realidad por medio de sus prácticas pedagógicas, investigativas y de proyección social.  También ha entendido la excelencia, en relación a que  “los estudios que se imparten en la Universidad Mariana, deben ser de la más alta calidad académica y sea posible aspirar, de acuerdo con las circunstancias, los eventos, los acontecimientos y los tiempos de la sociedad del conocimiento y la información” (Trejo, 2008, p.13).

Para lograr una formación integral de excelencia, la Universidad Mariana, consideró en sumo grado la creación y a la vez la consolidación de la Facultad de Ciencias Humanas y Ciencias Sociales y el Departamento de Humanidades.  Cabe valorar la importancia que tuvo el Proyecto: Cátedra Franciscana que se definió como un proyecto estratégico institucional de la Universidad Mariana, el proyecto, Excelencia humana para toda la vida y el proyecto Laboratorio de  Convivencia fraterna que fueron espacios donde la comunidad universitaria a ejemplo de los principios Evangélicos, aprendió a reconocer el sentido de la democracia y el respeto por  los derechos fundamentales del Ser humano. En el Proyecto de Desarrollo Institucional 2014-2020, se dejó estipulado en el numeral 1.3 que “la formación humana desde el Evangelio se estableció como una gran directriz enfocada en saturar el quehacer de la Universidad con los elementos de identidad institucional. Ello supuso plantear el reto de institucionalizar la cátedra Franciscana, con la finalidad de profundizar en el conocimiento del Evangelio y la espiritualidad de San Francisco de Asís y de la Beata Caridad Brader”. (p.12)

Finalmente en este recorrido breve de mirar atrás para ver hacia adelante,  hay que hacer énfasis en el Plan de Desarrollo 2014-2020. En su componente axiológico se definen los principios y valores  del ser y quehacer institucional pero se  identifican  dos aspectos claves a  resaltar en el marco de su proyección con la oferta educativa que se imparte.

a.       La visión antropológica: El documento expresa sobre la concepción que se tiene de ser humano en el sentido de comprensión del tipo de personas que se quiere formar. “Concebimos al ser humano como imagen y de Dios, único e irrepetible, con conciencia histórica; capacidad de encuentro consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y con la trascendencia; abierto al diálogo; y en esfuerzo constante por construir la paz a partir de su proyecto de vida”. (PDI, 2014-2020, p.12). 

b.      La visión educativa  que se orienta a “formar profesionales humana y académicamente competentes, formar personas con espíritu crítico, sentido ético y compromiso social” (p,16).

c.       Visión axiológica: Que busca hacer visible la propuesta de educar en valores centrados en la perspectiva del evangelio de Jesucristo. (PDI, 2014-2020, p.12). 

Desde estos referentes de la historia,  sobre la tarea de la formación humana, humanística y cristiana, se considera importante y prolongable en el tiempo, los conceptos, las estrategias y los espacios, en el sentido de seguir aprendiendo, proyectando y propiciando escenarios para la educación de las personas, de los ciudadanos y profesionales que requiere una región y el país. En efecto, el referente que motiva a realizar la resignificación del modelo pedagógico repensando  la educación  según la UNESCO (2015) en el sentido de

apoyar y aumentar la dignidad, la capacidad  y el bienestar de la persona humana en relación con los demás debe ser la finalidad esencial de la educación en el siglo XXI... La educación no conlleva únicamente la adquisición de aptitudes, sino también la de los valores de respeto a la vida y a la dignidad humana necesarios para que reine la armonía social en un mundo caracterizado por la diversidad. (UNESCO, 2015, p.36)

EL OBJETIVO INSTITUCIONAL: REAFIRMAR EL SENTIDO HUMANO DE LA FORMACIÓN

Las preguntas que orientan la resignificación del componente humano como referente del Modelo Pedagógico de la Universidad Mariana, se  centran en cinco  interrogantes  fundamentales: ¿Qué tipo de formación necesitamos en el siglo XXI? ¿Cuál es la finalidad de la formación humana en el contexto actual de trasformación social y de cambios vertiginosos? ¿Cómo debería organizarse los aprendizajes de lo humano y lo humanístico? ¿Qué sentido tiene la formación humana y académicamente competente proyectada en la misión institucional 2014-2020?

Un modelo pedagógico es la ruta de formación de una Institución o la carta de navegación que orienta un tipo de formación y de proyecto educativo.  Para  Marroquín Yerovi (2011), un modelo es un arquetipo o punto de referencia para imitarlo o reproducirlo…, una representación ideal de un sector del mundo real” (p.37)  En esta representación están implícitas preguntas esenciales que definen la ruta en los procesos pedagógicos desarrollados en el aula, entre las cuales se destacan: ¿Para qué se forma? ¿Qué aprender? ¿Qué y hasta dónde evaluar? ¿Cuándo aprender?

A partir de estas preguntas, la ruta de formación humana, humanística y cristiana, se cristaliza  en el sentido de la declaración que hace la Misión Institución del nuevo Plan de desarrollo 2014-2020: “formar personas humana y académicamente competentes, con sentido ético y compromiso social”. Recordemos que la idea de formar profesionales, humana y académicamente competentes, se circunscribe a las misiones institucionales formuladas en el 2006 y redefinida en el 2014. En este sentido, se reafirma la necesidad de

“imprimir un sello diferenciador a sus procesos formativos que cumple como institución de educación superior, los cuales quedan impregnados por los principios y valores derivados de su teleología, espiritualidad, humanismo y pedagogía. En ese horizonte, y desde el Evangelio de Jesucristo y la Espiritualidad Mariana y Franciscana, basándose en el diálogo entre fe, ciencia y cultura, pretende formar profesionales humana y académicamente competentes con espíritu crítico, sentido ético y compromiso social” (Guerrero, 2015, p. 13).

En este caso, las preguntas anteriores son el marco de referencia para estructurar un modelo pedagógico integrador y diferenciados de los proceso formativos que respondan a los nuevos requerimientos que exige la sociedad del siglo XXI. Los retos e hitos marcados por la Universidad Mariana en sus tiempos de labor académica y científica, le han permitido madurar y crecer como una universidad humana y que ayuda a  vivir en sociedad, en comunidad fraterna y solidaria. Ha sentido desde su ser apostólico, el deseo de enseñar a  “aprender a vivir juntos” en la propuesta de Delors (1996) y de llevar a  cabo en el marco de sus políticas las declaraciones,  referidas a los  cuatro pilares básicos para la educación: “aprender a aprender, aprender a ser, aprender a hacer y aprender a convivir”.

Sin desconocer las tendencias del mundo actual, en  su camino educativo, ha facilitado a los  educandos el desarrollo de  las competencias humanas y  sociales necesarias para descubrir la realidad y los derechos del otro, y aprender a participar en proyectos comunes. Lo anterior, ha tenido implicaciones sobre  la búsqueda de la forma de vivir en sociedad desde la perspectiva de los derechos humanos y de la manera de viabilizar estos derechos a partir de la formación en valores.  Y en este contexto,  adaptarse a las nuevas circunstancias que presenta el modernismo de la sociedad, bajo el impulso combinado de la industrialización, la urbanización y la globalización (Morales, 1998) trabaja asociadamente en la generación de espacios de bienestar institucional, desarrollo de valores, convivencia humana, identidad institucional y el despliegue de la creatividad en sus educandos

Para la universidad y sus facultades, la formación en lo humano y humanístico no solo está centrada  en el cultivo de las humanidades (asignaturas) o de las ciencias sociales, sino en el desarrollo de potencialidades y capacidades que tiene cada persona, en la formación de las habilidades sociales necesarias en las relaciones laborales. Así mismos, en el propósito de generar actitudes positivas frente a la cultura y la diversidad cultural, (Canclini, 1989;  Magendzo, 2000). De no hacerlo así, la política misional de la universidad se mantendrá dentro de un diseño o paradigma tradicional, alejada de las auténticas necesidades de los ciudadanos, de las personas y de los profesionales que se necesitan para apoyar las iniciativas del país en torno a la educación para la paz y la generación de una nueva mentalidad en postconflicto. Hay que decir que este es el sello diferenciador que se pregona en cada hoja de este modelo pedagógico y que debe aprender a leerse con mirada humana y franciscana.  

El sello diferenciador de la universidad Mariana: la formación humana y académicamente competente.

La formación humana es el sello diferenciador del proceso educativo de la universidad Mariana. El sentido de esta impronta, radica en dar forma a lo humano, a la persona que ingresa al claustro universitario, en continuar con el proyecto de dignificación de la condición humana (Morin, 2003) Este proceso pedagógico y constructivo reside en promover el espíritu libre y de responsabilidad que tiene la universidad en términos de contribuir y acompañar en el crecimiento, cultivo  y trascendencia de cada persona.  El ser humano no nace humano, (Savater, 1997, p. 22),  se hace en la medida en que se conoce a sí mismo, se proyecta y se compromete, con sus semejantes en sus relaciones e interrelaciones.   “Los humanos nacemos siéndolo ya pero no lo somos del todo hasta después; ser humano no es fácil, hay que llegar a serlo” (Savater, 2005, p, 21). En este sentido, “el destino de cada humano no es la cultura, ni siquiera estrictamente la sociedad en cuanto institución, sino los semejantes.  Y precisamente la lección fundamental de la educación no puede venir más que a corroborar este punto básico y debe partir de él para transmitir los saberes humanamente relevantes (p, 21b).



Es así como cada ser humano tiene que repetir, reconstruir, recorrer por sí mismo en el curso de su propia vida individual la historia de la humanidad para poder llegar a  ser el que está llamado a ser. Este recorrido es un “ascenso a la humanidad” hecho durante toda la vida posible. Vista en toda su profundidad, la vida de cada ser humano es, en estricto sentido,

una vida educativa de educación ininterrumpida e ininterrumpible a lo largo de toda a existencia, como la organización y la vida de toda sociedad humana son en el fondo “una organización y una vida de asociación de seres humanos que son siempre educandos y educadores al mismo tiempo, unidos entre ellos por una urdimbre cada día más densa de “relaciones de ayuda”, como las llamara el célebre fundador de la escuela de sicología humanista norteamericana Carl Rogers” (Savater, 1997,p.21) .

Por otra parte, cuando se habla de un ser humano formado, se comprende que una persona ha desarrollado de alguna manera, el sentido común de la existencia, la capacidad de trascendencia  y su sensibilidad ante la vida; que ha desplegado una nueva mentalidad  del juicio moral y que ha encauzado la posibilidad y deseo de libertad, es decir, su no indiferencia ante el mundo y sus múltiples relaciones.

La formación humana competente significa “formar al ser humano completo” (Remolina, 2002),  exhorta a comprender a

·         La persona humana como unidad y diversidad que conoce: es decir que la persona incorpora desmaterializando los elementos del mundo externo que hace suyos por el conocimiento.

·              La  persona humana, es independencia que se posee: en el fondo de su ser, el hombre y la mujer descubre su mismidad o su condición humana y  percibe en su interior su propia historia.

·         La persona es responsabilidad que actúa: la acción no le viene impuesta de afuera, sino desde su propio interior.

·           La persona es libertad que ama: por la libertad el hombre y la mujer se comunican con otros seres y son capaces de integrarse a los demás. Ser humano, dice Edgar Morín (2008) es una noción trinitaria. Porque es ser un individuo, es ser una parte de la sociedad, y es ser una parte de la especie humana” (xxx).

En este sentido, educar lo humano, es una forma de aprendizaje que consiste en participar en esta emergencia histórica de apoyar un proyecto de vida axiológico fortaleciendo su adaptabilidad a un entorno siempre cambiante con conservación de la identidad y de autoreferencia que son propios a cada persona. Esto implica el respeto por  el Ser, por las creencias, por las coherencias operacionales creando los ambientes de conocimientos necesarios para que estas ligazones (Morín, 2005) estructurales que definen su modo de deber ser y lo transforman permanentemente se puedan modificar y desarrollar plena e integralmente en la universidad.



Así entonces, la formación humana competente, explícita en la misión institucional está  relacionada con el desarrollo de las dimensiones, de las actitudes y valores que impactan en el crecimiento personal y social de la persona. Un ser humano formado desde sus dimensiones, actúa de manera ética,  crítica y propositiva. Es un ser que reconoce su papel en la sociedad, en la familia, en la institución, en la empresa, en cualquier ámbito de la vida. Es un ser que valora la vida, los espacios concretos de acción y comprende la diversidad cultural (Cajiao, F., 2005)  en la que está inmerso.  Es en consecuencia, un sujeto en crecimiento, en continuo desarrollo humano y  reconocimiento de las emociones y actitudes.   

La universidad Mariana ha querido entender que la formación humana es también formación humanística representada en la elaboración y la apropiación por parte del sujeto, a través del proceso educativo escolarizado, de una concepción integral acerca de la naturaleza del hombre y de la sociedad, así como de la activa y multilateral interrelación entre ambos. Ello hace que la misma posea un sistema de componentes económicos, políticos, intelectuales, éticos, estéticos, patriótico-nacionales, valorativos, emotivos y cosmovisivos que se nutren y establecen a partir de las más diversas disciplinas científicas acerca del hombre y de la sociedad, tales como la filosofía, la economía, la sociología, la politología, la jurisprudencia, la lógica, la epistemología, la ética, la estética, la sicología, la pedagogía y la historia, entre otras.

Según Vargas (2010),

La formación humanista tiene un carácter moral y político, que se realiza en un doble nivel. En primer lugar, permite el desarrollo del sentido histórico: de la inserción de cada persona en la cadena de las generaciones. Gracias a esta nueva relación con la historia la persona toma conciencia de que el mundo en el que vive ha sido heredado, que debe ser preservado para las generaciones futuras y de que el sentido de la educación consiste en la apertura de mundo y de horizontes a las siguientes generaciones. Este despertar a la conciencia histórica le facilita a cada individuo su proyección ante los otros, su realización en el mundo mediante tareas concretas de carácter personal: la vocación. En segundo lugar, la introducción al “mundo” solo es posible mediante el lenguaje, lo cual presupone, la apropiación y dominio progresivo de la lengua materna. En el discurso se realiza la puesta en consideración que cada quien hace ante los otros de sus propias opiniones; en este contexto juega un papel fundamental la retórica.

En resumen, la realización efectiva, adecuada y consecuente de la formación humana del profesional y humanística- en términos del lenguaje y de la vocación-, representa una síntesis peculiar del por qué, el qué, el cómo, el quién, el para qué y el para quién se forma. Estos interrogantes conllevan precisamente  a determinar la composición y estructuración de los curso que hacen parte del área Institucional y del componente de  formación humana, de su relación con el resto de las disciplinas científicas que toman parte en la formación del profesional, de los presupuestos teóricos que la sustentan y de los fines prácticos hacia los que se orienta, de los modos de su construcción por el propio educador, de la preparación y maestría de este último, de la visión pedagógica en que se asiente su concepción y montaje, así como de los enfoques e intereses político-ideológicos que en su proceso intervengan, entre otros.

En efecto,  la formación humana rebasa el ámbito exclusivamente académico y posee irrenunciables resonancias sociales, familiares y comunitarias. Es una servicio son sello social y fraterno.  Desde la formación humana  se busca  potenciar esos esfuerzos de repercusión social, a contribuir, a fundamentar científicamente ese devenir histórico de los seres humanos, a concientizar y orientar esa acción autónoma de cada persona. Es por ello que no se puede dejar de reconocer que: “Si uno de los objetivos fundamentales de la Universidad es resguardar, promover y ejercer el humanismo, como formación integral, entonces su función trasciende la formación profesional y adquiere una dimensión de servicio social”. (Esquivel, 2002, p.7)

La formación humana como práctica de valores


    Al unísono de la formación humana, también se resalta la formación en valores.  Este tipo de formación que es un tema actual, se  considera esencial en la visión institucional, pues induce a escalar  hacia el logro de una educación más plena e integral del ser humano en formación y en correspondencia con los nuevos requerimientos sociales, culturales, políticos y económicos. El proceso de formación de valores aunque tiene etapas, no es un fenómeno que cierra en una edad determinada, hay valores que se incorporan a los principios, convicciones y escalas valorativas personales en la vida de los individuos desde edades tempranas y tienen sus reajustes en el transcurso de la vida, de acuerdo al desenvolvimiento particular de cada persona en sociedad.  



 
De modo que la formación en valores es un compromiso institucional,  social y ciudadano, ante todo una práctica cotidiana que siempre se vuelve vigente en dialogo con cada cultura, con cada contexto y con cada persona en particular. La formación de valores es un proceso inherente al desarrollo moral, físico, emocional y espiritual de la personalidad en el que se integra de forma coherente el contenido axiológico en todas las dimensiones propuestas en la misión institucional y en otras más  como la alteridad, la autonomía, la integridad, la corporeidad, el afrontamiento, etc. (Sandoval, 1993).

La formación en valores, es una vivencia o mejor una forma de vida que la universidad ha incorporado en su ser y quehacer institucional desde su fundación. En este contexto, el elemento constitutivo de la formación en valores, es el humanismo cristiano. Hay que decir que, los valores transmitidos por la comunidad de Hermanas Franciscanas de María Inmaculada,  están inspirados en el mismo carisma franciscano que a lo largo de ocho siglos ha impreso a su labor pastoral en diferentes campos, pero siempre volcados en los más desfavorecidos de la sociedad: los pobres, los excluidos, los marginados, etc.

La Universidad Mariana a través de los documentos Institucionales proyecta en su marco Axiológicos la práctica de valores y la formación de los valores. Los valores institucionales son corresponsables a toda la Comunidad Universitaria y estos se hacen visible en sus espacios  de labora administrativa, académica, de investigación y extensión.   Corresponde a las instancias que trabajan con la formación en el aula, el desarrollo institucional y el ambiente universitario, generar estrategias  para crear un contexto adecuado de vivencia y adopción de conductas que pongan de manifiesto una formación sólida en los valores humanos e institucionales.

      El marco axiológico del Plan de desarrollo 2014-2020 define los siguientes valores:



Respeto: Es el elemento fundamental para la convivencia pacífica que a la vez resulta sana. Comienza por el respeto a sí mismo y a los demás, y necesita el reconocimiento de los derechos, intereses y necesidades de los otros.

Paz: Se deriva del latín pax, y es fruto de la sana convivencia. Implica el vivir de tal modo que los conflictos puedan ser superados en el marco de la convivencia fraterna y respetuosa; supone por lo tanto la tolerancia y la superación pacífica de los conflictos. Pablo VI considera “el nuevo nombre de la justicia”, por lo que requiere un orden social justo.

Inclusión: Hace referencia al respeto a las diferencias individuales y condiciones iguales de participación en sociedad, independientemente de los valores culturales, raza, sexo y edad.

Responsabilidad: La responsabilidad es la conciencia acerca de las consecuencias que tiene todo lo que hacemos o dejamos de hacer sobre nosotros mismos o sobre los demás. Garantiza el cumplimiento de los compromisos adquiridos, y genera confianza y tranquilidad entre las personas.

Solidaridad: Es el sentimiento de unidad basado en metas o intereses comunes e implica reconocer los lazos sociales que unen a los miembros de una sociedad entre sí, en búsqueda de una meta común. Tiene que ver también con el esfuerzo para impulsar la libertad, la igualdad y demás valores morales en aquellos en aquellos grupos que, por razones diversas, no pueden disfrutar de esos valores.

Fraternidad: Proviene del latín, fraternitas, que corresponde a la amistad, afecto y amor surgido entre hermanos, iguales, o entre los que se tratan como tales. Al hablar de fraternidad podemos hablar también de hermandad. La fraternidad, en la espiritualidad del Evangelio, se fundamenta en la filiación divina: por ser hijos de un mismo padre – Dios, somos hermanos entre sí. (PDI, 2014-2020, p,1 2) .

Según Aranda Barradas (2005)

el tema del tratamiento de los valores humanos en ambientes académicos supone que en los planes y programas de estudio se deberán incorporar maneras de propiciar actitudes que resulten de procesos de valoración, es decir, de procesos en los que surjan valores humanos socialmente positivos. Esta labor es compleja dada la naturaleza del valor en sí, de las dificultades implicadas al intentar conferirlo de un individuo a otro y de las vicisitudes asociadas al propio proceso de valoración (p.12).

La práctica de valores y la formación en valores son modos de proyectar el sentido de lo humano que tiene la universidad. Los valores constituyen la auténtica condición de la propuesta formativa de la Universidad Mariana. Educar en valores no es jerarquizar una lista de curso para dictarlos en una clase, es facilitar medios, escenarios, actividades, para el desarrollo de actitudes, aptitudes, capacidades y habilidades para aprehender a ser, a hacer y saber.

La formación humana, una mirada puesta en el porvenir

Nos enfrentamos a nuevos retos con la formación de seres humanos. El mundo es cambiante  y se tejen en los espectáculos de la sociedad global, miradas distintas para entender lo humano, la formación humanística y el sentido de las humanidades en las prácticas curriculares. Hay un desafío mayor con la región y el país; en este caso, la emergencia de una sociedad consumista, la proliferación de movimientos sociales y políticos de divergencia, los sistemas tradicionales, los brotes constantes de violencia, conflicto, corrupción  y pobreza; también, las formas xenofóbicas en que se tejen las relaciones entre grupos y poblaciones, la carencias de identidad y valoración de la vida, son retos que se presentan al proceso de formación. Educar no es una tarea fácil en un mundo de constantes trasformaciones sociales, transiciones y los cambios que genera los problemas. Es un asunto que tiene características de complejidad y diversidad.  

Este panorama de múltiples lecturas y configuraciones, plantea a la universidad Mariana retos de planificación, organización y proyección  que abra posibilidades nuevas y renovadas de fortalecimiento de los valores y principios que orientan la labor educativa declarada en la misión, visión y proyecto educativo institucional. Esta tarea que es irrenunciable ha de enfocare en triple propósito:

El primero enfocado a fortalecer el sentido de lo humano en la comunidad universitaria. Es decir, en fortalecer desde diferentes ámbitos de la vida Institucional las dimensiones humanas. Entiéndase por dimensiones humanas al conjunto de actitudes, capacidades y potencialidades fundamentales con las cuales se articula el desarrollo integral de una persona; o también si se aspira, unidades fundamentales, de carácter abstracto, sobre las que se articula el desarrollo integral del ser humano. 



En este caso son dimensiones humanas,

·         la ética,
·         la espiritualidad,
·         lo cognitivo,
·         lo afectivo,
·         lo comunicativo,
·         lo estético,
·         lo corporal,
·         lo sociopolítico. Etc.

El segundo, proyectado a la formación humanística y cristalizada en los currículos de los programas. Esta labor desarrollada por los decentes adscritos al Departamento de Humanidades, debe fortalecerse en la medida en que los cursos institucionales  definidos en los planes de estudio no son agregados o “rellenos” del proceso educativo, sino componentes de la formación integral, los cuales deben ser  dinamizados a partir de diferentes estrategias de enseñanza-aprendizaje. Los cursos llamados humanísticos establecidos en las mallas curriculares a la fecha, deben aportar a la formación del profesional del ser humano que quiere la universidad Mariana; del hombre y de la mujer que desarrollan una actividad profesional, con dignidad, identidad y sentido crítico.  Estos cursos  Institucionales  aprobados en las mallas curriculares se constituyen en núcleos temáticos que implican las reflexión y la construcción de horizontes de sentido. De este modo, el abordaje de estos cursos no solo implica el desarrollo de un contenido temático en el aula sino la difusión de todo el quehacer de la universidad. Se busca que a través de este proceso se fomente la proyección de la universidad referida a “formar profesionales humana y académicamente competentes, con espíritu crítico, sentido ético y compromiso social”. (Misión 2014-2020).

En este sentido se debe entender que  el Pensamiento Filosófico debe porta al desarrollo del pensamiento crítico en relación al ser, el conocer y el quehacer del ser humano. Parte de la identificación de problemáticas existenciales, la apropiación de los principales referentes teóricos y conceptuales de la Filosofía, para así, desde una visión holística de la realidad y la comprensión de los grandes interrogantes del ser humano, desarrollar en el estudiante mariano una actitud crítica, dialógica, creativa y propositiva frente a problemáticas inherentes al sentido de la vida, la universidad y el contexto, fortaleciendo la identidad personal, institucional y sociocultural.

El Humanismo Cristiano debe incluirse en todas las dimensiones de la persona y comprometerla en la búsqueda de una sociedad fraterna, justa, solidaria, sin clasismos; una sociedad cohabitada por seres humanos cada vez más generosos, serviciales, amorosos, compasivos y misericordiosos en consonancia con el proyecto humano de Jesucristo.  En este sentido, el humanismo de inspiración cristiana debe ayuda al ser humano de hoy a comprender, valorar y promover la dignidad de la persona en todas sus dimensiones.   Toda la comunidad universitaria debe hacer visible el humanismo cristiano en sus prácticas y actividades cotidianas y no considerar que es un curso que se dicta a los estudiantes.

La Ética y Profesión debe postularse en la universidad Mariana como la búsqueda profunda del sentido de la vida particular y concreta de cada ser humano.  Es a través de la ética que se construyen los horizontes y las expectativas que orientan la convivencia de un conglomerado humano mediante el ethos o manera propia de actuar de un grupo humano; ésta como sabiduría práctica de la perfección humana y del  buen vivir  hace parte del proyecto formativo de la Universidad Mariana brindando elementos  que  permitan al estudiante asumir su profesión  con responsabilidad ética y compromiso social.  En este sentido el profesional que se forma en la universidad,   debe estar en capacidad de aplicar  los principios éticos y tomar decisiones en su ejercicio profesional[1].

En este caso, para que la formación humana tenga impacto en los currículos y en los profesionales,  se requiere de temas y métodos contextualizados a las profesiones. No se puede estandarizar este proceso, dada la complejidad de los objetos de estudio y fines de la formación. En este caso, tanto los curso de formación humana, cualquiera que sea su denominación y sin fragmentación deben

·         Enseñar a pensar críticamente,[2]

·         Estar orientados al desarrollo de la inteligencia, la emocionalidad y la eticidad del ser humano

·         Enfocados con el horizonte de sentido de la disciplina y de la profesión

·         En constante diálogos con los Otros y la cultura, no parcelada, ni fragmentada

·         Contextualizados a los signos de los tiempos en que la universidad Mariana hace su proceso formativo.

·          Pertinentes a los procesos formativos de cada programa y de la Identidad de la Universidad Mariana

·         Enfocados hacia el fin que persigue la Universidad: “Formar profesionales humana y académicamente competentes, con espíritu crítico, sentido ético y compromiso social”.

·         Definidos con una misma identidad y no escondidos en conceptos técnicos o en criterios externos a la universidad.

Finalmente, el tercero, enfocado en la construcción de una universidad comprometida con la línea estratégica sobre identidad Institucional (PDI, 2004-2020) que plantea la necesidad de trabajar integradamente en acciones significativas relacionadas con la construcción de la comunidad educativa universitaria con experiencia de fe cimentada en el Kerigma con actitud profética, la transversalidad de la espiritualidad mariana y franciscana, la  proyección y compromiso social. Estas líneas implicadas con proyectos concretos como:

·         Construcción de la Escuela de fe para la comunidad educativa universitaria
·         Espiritualidad Mariana: Dignificándonos desde María
·         Institucionalización de la cultura de paz
·         Institucionalización del Observatorio Pastoral de la realidad
·         Escuela de Formación ética y ciudadana
·         Catedra Mariana  (PDI, 2004-2020, p. 17)

En síntesis, la formación humana es una línea extensa que va más de lo curricular; implica los trasversal, lo integral y lo complejo del currículo. Este tipo de formación está centrada en lo que el Papa Francisco expresó de manera brillante en la visita a Educador en el año 2015:

la orfandad contemporánea , en términos de discontinuidad, desarraigo y caída de las certezas principales que dan forma a la vida, nos desafía a hacer de nuestras escuelas (universidades) una “casa”, “un hogar” donde las mujeres y los hombres, los niños y las niñas, puedan desarrollar su capacidad de vincular sus experiencias y de arraigarse en sus suelo y en sus historia personal y colectiva, y a su vez encuentren las herramientas y recursos que les permitan desarrollar su inteligencia, su voluntad y todas sus capacidades, a fin de poder alcanzar la estatura humana que están llamados a vivir. (Papa Francisco, Discurso, p.4)



[1] Las descripciones de los curso fueron proporcionadas por el Mg. Luis Eduardo Pinchao y corresponde a las descripciones de los micro currículos que desarrollan los docentes. En la consulta realizada se manifestó que los cursos para la formación humanística, que han sido parte de la tradición de la universidad, están definidos por los programas según objetos de estudio. Ejemplo, el programa de Enfermería desarrolla el curso de Socio antropología, el programa de Psicología, el curso de antropología, Trabajo Social, Epistemología, etc. Esta visión fragmentada de la formación humana y humanística, es la que se busca reformar con una nueva propuesta en el marco del Plan de desarrollo 2014-2020.

[2] Nota. El tema del pensamiento crítico es una asunto que lo toca la misión institucional de la Universidad Mariana, en la perspectiva del “espíritu crítico”. Quizá no se encuentra una referencia explícita en el plan de desarrollo, pero en este documentos queda abierta la posibilidad de construir referentes desde las siguientes posturas.  Robert H.Ennis quién en 1985(1989) definió el pensamiento crítico como “Un pensamiento razonado y reflexivo orientado a una decisión de qué creer o hacer”. Matthew Lipman. en el año 1991, “Un pensamiento que 1) facilite el juicio al 2) confiar en el criterio, 3) sea auto correctivo y 4) sea sensible al contexto”. John E. McPeck, define el pensamiento crítico como: “La habilidad y la propensión a comprometerse en una actividad con un escepticismo reflexivo”. Richard W.Paul quién señala que “El pensamiento crítico es disciplinado y auto dirigido, y ejemplifica las perfecciones del pensar adecuado ante un modo área particulares de mentalidad”. (1993).Harvey Siegel que define al pensamiento crítico como “Acto de pensar crítico como el de un individuo que piensa y actúa de manera coherente con base en razones.”



[1] CONSTITUCION APOSTOLICA  DEL SUMO PONTIFICE JUAN PABLO II SOBRE LAS UNIVERSIDADES CATOLICAS Online, disponible: URL
[2] Ibid.
[3] CONSTITUCION APOSTOLICA  DEL SUMO PONTIFICE JUAN PABLO II SOBRE LAS UNIVERSIDADES CATOLICAS Online, 
[4] Ibid.
[5] Ibid.
[6] UNIVERSIDAD MARIANA. Modelo Pedagógico